Fallas 2010

4 minute read

Tras la invitación por parte de la facción Valenciana (Boro y Mara) y muchos cruces de e-mails, al final decidimos hacer una quedada Erasmus en Valencia con el motivo de visitar las Fallas y todo lo que ello conlleva.

Jueves 18 En Zaragoza no es fiesta el día 19 de marzo pero dado que ahora no es que tenga muchas obligaciones, el jueves por la tarde cogí un autobús con destino a la capital de la pólvora. El viaje se hizo más ameno de lo esperado gracias a la compañía de Amador y Cris pero aun con todo, debido a cierto hedor proveniente de alguna parte del autobús y el no hacer ninguna parada para estirar las piernas hizo el viaje un pelín más pesado de lo que cabía esperar.

Llegué a Valencia y aunque tendría que haber unos cuantos compañeros recibiendome con los brazos abiertos, debido a que habíamos llegado quince minutillos antes tuve que conformarme con la recepción indirecta de otros amigos que estaban por allí y que no por ello fue menos agrabale, además, esperaron conmigo hasta que vinieron a buscarme. ¡Gracias de nuevo!

Unos cuantos abrazos con Yuste, Santiy Boro, ganas de echar unas cervezas y ponernos al día hasta que llegase el resto de la comitiva. Nos dolió pagar 25 euracos por 2 jarras de cerveza de litro y medio…

[caption id=”attachment_532” align=”alignleft” width=”112” caption=”Fallas”]Todos en la Falla[/caption]Con mucho más retraso de lo esperado llegaron Lili y Tere. Más besos y abrazos. Nos pusimos rápidamente rumbo a casa para dejar las cosas e intentar llegar a la “Nit del foc” pero entre tener que comprar hielos, unirnos a Mara y Iago (más besos y abrazos), caminar mientras nos poníamos algún que otro cubata, ver alguna falla, el gran número de personas y demás, decidimos que directamente iríamos a algún sitio a terminarnos las botellas y luego ya veríamos.

[caption id=”attachment_533” align=”alignright” width=”150” caption=”Falla infantil”]En una falla infantil[/caption]Acabamos de beber en una plaza de cuyo nombre no puedo acordarme, donde curiosamente el baño de tíos tenía una cola de 7 u 8 personas mientras que el de tías estaba vacío (me comentaba en la fila el tío que teńia delante que en Fallas hay muchas filas ganas de mear toda la cerveza ingerida), luego peregrinamos en busca de algún bar pero todos cerraban, bebimos cervezas que se vendían por la calle, varios del grupo nos perdimos varias veces (¡benditos móviles!) y al final terminamos en un bareto cuya música, creo recordar, era salsa y donde terminamos la noche hasta que a altas horas de la madrugada decidimos irnos a casa.

Viernes 19 Dormimos pocas horas, había que ver la mascletà. Así que corriendo a la plaza del Ayuntamiento, nos acercamos menos de lo que nos hubiese gustado pero ya resultó ser bastante impresionante sentir como retumbaban nuestros cuerpos tras cada explosión.

Por el camino nos encontramos con otra mascletà que pudimos apreciar en todo su esplendor, y con esto me refiero a estar situado a unos 7 metros del tramo final, donde cada una de las explosiones hace retumbar el cuerpo y el sonido penetra por los oídos para bajar por la columna vertebral. Ninguno de los foráneos estábamos acostumbrados y tuvimos que recoger rápidamente teléfonos móviles grabando para tapar nuestros oídos. ¡Increíble!

Nos desesperamos a la hora de comer ya que tardaron en hacer 7 pizzas una hora y cuarto, además iban saliendo de una en una con lo cual la desesperación de los últimos iba en aumento. Tras una disculpa por parte del camarero (no debían estar acostumbrados al ritmo de gente en Fallas) fuimos a echar una siestecilla para recuperar fuerzas.

Tras un sueño regenerador nos pusimos a patear Valencia, por si no lo sabéis todo, absolutamente todo, estes donde estés, está a 20 minutos andado. 20 minutillos que luego se convierten en 40 o 50 pero bueno, merece la pena recorrerse la ciudad entre chavales haciendo botellón, fallas, fuegos artificiales y mucha, mucha gente.

[caption id=”attachment_534” align=”alignleft” width=”150” caption=”Cremá infantil”]Cremá[/caption]Vimos algunas cremás, (de nuevo impresionante lo rápido que se consumen las espectaculares obras de arte), hay que echarle huevos para quemar semejantes monumentos… Cenamos un kebab ya que no quedaba bar en Valencia con pan para bocadillos, nos sentamos en la plaza de la ofrenda a la Virgen y nos pusimos a recordar anécdotas, es increíble que después de tanto tiempo sigamos teniendo cosas que contar y con las que pasar tan buenos ratos.

[caption id=”attachment_535” align=”alignright” width=”150” caption=”Todos juntos”]Todos en la peña[/caption]Como preveíamos lo mismo que la noche anterior respecto a los bares, para terminar la noche, gracias una amiga de Mara (¡no me acuerdo de su nombre!) fuimos a lo que aquí llamaríamos “peña” y donde pudimos disfrutar de paella, música en directo y litros de cerveza a un euro y medio. De ahí, sobrádamente etilizados, fuimos a dormir.

Sábado 20 Una buena ducha reconfortante, despedida de Mara y Iago (¡gracias de nuevo por la cama!), y el resto nos fuimos hacia la estación. Compramos unos bocatas y a las 14:30, tras despedirme de Santi, Boro, Yuste, Lili y Tere y promesas de quedas próximas, muy próximas, me subí al autobús y me vine hacia Zaragoza…

¡Nos vemos pronto!