Fiestas en Teruel

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Bien, pensaba pasar sin escribir el fin de semana pasado, pero me siento obligado tras un par de comentarios de amigos diciéndome que por que no subía al “blog” la increíble experiencia, así que allá vamos.

Se suponía que iba a subir con varios amigos de Zaragoza y probablemente todo el fin de semana, de viernes a domingo. Al final resulta que subí sólo con dos amigas venidas de Barcelona y de sábado a domingo.

Tras perderme en la estación Delicias de Zaragoza, es imposible entrar si no sabes bien como es conseguí recoger a Diana y Gema para ponernos rumbo a Teruel sobre las dos de la tarde. Un viaje con poco que decir, ya que por la nueva autovía se llega en un momento, parada en Cariñena a comprar algo de provisiones y llegada a Teruel donde nos esperaría JuanLuis.

Nos pusimos al tema de beber desde el primer momento, llegamos a la plaza del Torico cuando todavía faltaba una hora para la puesta del pañuelo, no queríamos mojarnos mucho así que buscamos un lugar un poco a cubierto, gran error, estar cerca de la plaza supone bañarte en diversos licores, se iba llenando de más y más gente, hasta que a eso de las 4 estar allí era insoportable, olor a vino de mala calidad, pies sobre unos cuantos centímetros de bebida y muy poco espacio y de repente sucedió, un hombre se acerco a la estatua del pequeño toro, subió y saludo antes de colocar el típico pañuelo rojo, toda la gente grito extasiada, baño de más vino y afortunadamente luego de agua cayendo desde las ventanas.

Seguíamos bebiendo, empezó a llegar gente con la que habíamos quedado y con la que parecía imposible encontrarse Yuste y Boro primero, luego en la estación de autobuses con Arturo, Guille, Lili, GuadalaJavi, Iago y Mara. Seguimos bebiendo y esperando mucho rato hasta que conseguimos movernos. Gran sorpresa cuando apareció MaryQueen y compañía, venían de propio desde San Fermines y sólo para poder pasar una noche con nosotros. Ya era de noche así que nos dirigimos a una especie de peña, encontrándonos a mucha gente por el camino, al final conseguimos llegar a un sitio bastante bueno, la barra cerca y con bastante espacio. Saltamos, reímos, bebimos, bajamos al coche a por provisiones, subimos, seguimos bebiendo, riendo y cantando. Algunos se habían pasado y hubo que acompañarlos al coche, me perdí al volver entre la turba y al final conseguí llegar y estar un rato más con esa gente que tantas ganas tenía de ver.

Sobre las 6 besos y abrazos de despedida y no tan despedida, vuelta al coche a intentar dormir. Empieza a amanecer, vienen Guille y Lili, más despedidas. Duermo una hora, hay mucho ruido y luz fuera, no sería un problema en una cama, pero en el coche no se puede conciliar el sueño tan fácilmente. A las 13 a comer, con Gema y Diana porque Arturo no aparece. Comida no tan barata como cabía de esperar, un poco de descanso y vuelta a casa.

Al final, casi 24 horas que pasarán a la historia tras haber estado con mucha gente que nunca había tenido en placer de conocer en tierras españolas, cada vez queda más claro que habrá muchas más…

(Una de las pocas fotos que se hicieron, yo me dejé la cámara en el coche olvidada cada vez que bajaba) [caption id=”attachment_139” align=”aligncenter” width=”128” caption=”Quedada en Teruel”]Quedada en Teruel[/caption]