Semana Santa por la Rumanía profunda

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Y por fin, tras unas cuantas semanas de duro trabajo, tocó preparar un viaje de manera improvisada por la Rumanía profunda: consultar algunas guías, poner los puntos interesantes en un mapa, trazar una ruta de manera ambigua, llamar a cuatro sitios donde dormir…¡y todo ello en dos días!, estaba claro que todo no podía salir a la perfección pero si algo bueno tiene este país, es que fuera de la capital, las cosas se vuelven más baratas y la gente gana mucho en educación y simpatía…

Jueves 21 [caption id=”attachment_859” align=”alignleft” width=”112” caption=”El Resplandor”]En el hotel de "El Resplandor"[/caption]Creímos que la clemencia de nuestro jefe nos permitiría salir antes de tiempo del trabajo, pero al final, como no fue así, tuvimos que “correr” para coger la furgoneta que habíamos alquilado y luego conducir un rato de noche hasta nuestro primer destino Buzau. Allí nos alojamos en una pensión/hotel bastante barato a las afueras del pueblo, algún recuerdo nos trajo a la recién vista película de “El Resplandor” (las moquetas, el estar solos, una bicicleta como adorno…), pero cenamos muy bien y dormimos con toda tranquilidad…

Viernes 22 Rumanía entró en la UE en 2007, lo cual, nada tiene que ver con que cuente con las **infraestructuras **que se puede esperar de un país miembro. ¡Ojo! Que no quiero atacar al país que tan bien me ha recibido, pero al César lo que es del César…

[caption id=”attachment_856” align=”alignright” width=”112” caption=”Volcanes de Lodo”]Volcanes de Lodo[/caption]El caso, que como había que hacer muchísimos kilómetros en los cuatro días por carreteras reguleras nos iba a tocar madrugar bastante y el viernes, fue el primero de esos días. Madrugamos, desayunamos en el propio hotel y nos pusimos rumbo a nuestro primer destino, los Volcanes de Lodo (en Rumano Vulcani Noroiosii) espacio natural bastante infrecuente en Europa y que me gustó bastante. De ahí se supone que íbamos a ver unos fuegos vivos (Focul Viu) pero como nos dijeron que no se veían bien de día decidimos pasar de ellos y dirigirnos a unas estatuas de una ciudad “cercana”. Lo malo, que en este país existen ciudades que se llaman igual, y al que le tocó preparar el mapa (¡ejem!, mil perdones) lo situó en la que no debía… [caption id=”attachment_855” align=”aligncenter” width=”450” caption=”Volcanes de lodo”]Volcanes de Lodo[/caption]

Después de comer en un bar de carretera donde no nos trataron muy bien (comimos por 4 euros), decidimos ir a pasar la tarde en Iasi donde paseamos, nos enamoramos, cenamos de lujo, nos hicimos amigos de un perro que nos salvó de los peligros de la noche y dormimos en un hotel cuya limpieza dejaba bastante que desear y cuya cocina, literal, había sido cerrada porque se habían encontrado bichos… [caption id=”attachment_861” align=”aligncenter” width=”300” caption=”Camas antes y después…”]Camas antes y después[/caption]

Sábado 23 [caption id=”attachment_862” align=”alignleft” width=”112” caption=”Monasterio de Putna”]Monasterio de Putna[/caption]Volvimos a madrugar, nos pusimos rumbo hacia Bucovina, la parte mas al norte de Rumanía donde se supone que pueden encontrarse las mejores perlas del país, los monasterios Bucovinos. Y bueno, pues sí, están bien pero no son gran cosa, vimos 3 de ellos y no pasaban de monasterios muy decorados… Destacaría el de Putna que me pareció el más bonito y mejor cuidado aunque hay que desviarse bastantes kilómetros. El más recomendado es el de Vorenet, que a lo mejor es que hay que ser un erudito de estos temas, pero a mí, no me pareció gran cosa…

Comimos un bocadillo en un prado y luego pusimos rumbo al sitio donde dormiríamos, Piatra Neamt. Allí nos alojamos en un hotel exquisito por 10 euros cada uno pero nos dimos cuenta de que algo no iba bien, la ciudad estaba muerta, literal. Ni un sitio donde cenar, todo cerrado a excepción de un kebab y un “club” así que tuvimos que acabar cenando en un sitio de comida rápida y grasienta al lado de la estación y luego volvernos al hotel sustituyendo nuestra noche de fiesta por un té a la luz de la televisión… Y es que resultó que era el Sábado de Resurrección, y claro, otra cosa no, pero los rumanos son religiosos y aquí, es típico que a las 12 se reúnan alrededor de la iglesia, escuchen la misa y se dediquen a dar vueltas por el pueblo durante tres o cuatro horas… Supongo que, como comentamos, sería equivalente a intentar encontrar a alguien en España, una Nochebuena a las 11 de la noche….

Domingo 24 Como el domingo iba a ser algo más tranquilito decidimos darnos el lujo de dormir hasta las tantas (las diez), buscamos un sitio donde desayunar (complicado por ser Domingo de Resurección) y al final terminamos en una gasolinera.

Visitamos el Cañon del Bicaz (Cheile Bicazului) que me pareció bastante impresionante, y luego comimos algo de parrillada en el Lago Rojo (Lacu Rosu) donde la leyenda cuenta que siete jóvenes murieron arrastrados por un torrente y tiñeron sus aguas de rojo, nosotros éramos también siete, pero sobrevivimos… e incluso nos atrevimos a alquilar unas barquitas y navegar por sus aguas… [caption id=”attachment_863” align=”aligncenter” width=”450” caption=”Lago Rojo, poco rojo”]Lago Rojo, poco rojo[/caption]

[caption id=”attachment_864” align=”alignright” width=”150” caption=”Huevos de Pascua en la pensión del terror”]Huevos de Pascua[/caption]Un poco tarde nos pusimos rumbo a nuestro último alojamiento, en mitad de la nada, en Dalnic, donde para llegar tuvimos que atravesar una carretera en la que invertimos una hora, sí, una hora, para hacer 12 kilómetros. Carretera amarilla en el mapa que resultó ser un camino de tierra, con agujeros enormes que en más de una ocasión, hicieron que tuviésemos que subirnos al campo de la lado para sortearlos… La pensión resultó ser una cabaña en mitad de la carretera bastante bien cuidada donde cenamos estupendamente bajo la atención excesiva de un camarero con el que fantaseamos ser sus futuras víctimas.

Lunes 25 [caption id=”attachment_866” align=”alignleft” width=”150” caption=”Seguridad rumana”]Sapt Scari; seguridad rumana[/caption]También tocó madrugar, desayunamos bastante bien en la misma pensión y nos pusimos rumbo a Brasov, donde dos de los compañeros de viaje se quedaría para coger un autobús y el resto seguiríamos a la ruta de las Siete Escaleras (Sapte Scari) un cañón natural con agua que me encantó, creo que lo que más me gustó del viaje. Después de la obligada caminata de 3 horas (ida y vuelta), el miedo que sentimos al tener que transitar por semejantes caminos, comer demasiado en un restaurante que ya conocíamos de antes, nos pusimos rumbo a nuestra querida vieja, sucia y fea Bucarest para sufrir más de lo que nos hubiese gustado la temida operación retorno… [caption id=”attachment_865” align=”aligncenter” width=”450” caption=”Sapte Scari: Siete Escaleras”]Las 7 escaleras[/caption]

La verdad es que lo hemos pasado muy bien, ha sido el viaje más largo (1200 kms) y con más gente que hemos hecho. No voy a decir que me haya decepcionado la Rumanía profunda pero quizás me esperaba algo más “exótico” y “auténtico”. Las zonas naturales es lo que más me ha gustado así que plantear el viaje de otra manera, por ejemplo en bici, con tienda de campaña o durmiendo en granjas quizás hubiese sido mejor, pero bueno, entre que no había tiempo ni medios habrá que dejarlo para otra ocasión… [caption id=”attachment_848” align=”aligncenter” width=”300” caption=”Viaje de Semana Santa”]Mapa de la ruta[/caption]

(Perdón porque los enlaces sean cada uno en un idioma pero no he encontrado nada mejor…)